QUIENES SOMOS

MIMIEL, es el resultado del esfuerzo y dedicación de las abejas y de los apicultores Reme Gutiérrez y Salvador Escobar; desde hace mucho tiempo amantes de la Naturaleza y lo natural.

No contiene aditivos ni tratamientos de ningún tipo. No se calienta ni procesa. Se envasa directamente desde los panales.

Nuestras abejas recolectan el néctar y los mielatos de cerezos, castaños, brezos, robles, encinas y se enriquece con muchas otras especies. Esta combinación le confiere un sabor peculiar que la distingue.


miércoles, 1 de julio de 2015

LA DULCE VERDAD SOBRE LA MIEL


LA DULCE VERDAD SOBRE LA MIEL

¿Conoce el término “nutricionismo? Se refiere a la creencia de que los alimentos son sólo la suma de los nutrientes que contienen; en otras palabras: que el valor nutricional de la comida es la suma de todos sus nutrientes individuales. 

El nutricionismo es una de las trampas en las que caen muchos de los aficionados a la nutrición que, a fuerza de examinar con lupa los antioxidantes, aminoácidos, vitaminas y ácidos grasos presentes en los alimentos, y sus efectos para la salud, acaban olvidando que un alimento consumido en su totalidad tiene efectos concretos que van más allá de los componentes de cada una de las moléculas que albergan en su interior. 
Los alimentos naturales en estado bruto no pueden separarse en moléculas perfectamente catalogadas, pues contienen sustancias (algunas de las cuales son conocidas y otras continúan siendo un misterio) que dependen de la forma en que se cultivan y que pueden tener efectos aún desconocidos para la salud. Además, las interacciones entre los nutrientes son un campo muy poco conocido, sobre todo porque dependen del momento en que comemos, con qué acompañamos los alimentos, el tipo de cocción que utilizamos, etc. Así, las frutas no son meros contenedores de fructosa y agua, los frutos secos no son sólo cáscaras repletas de ácidos omega-6, y la miel no es una simple mezcla de fructosa y glucosa.


La miel es algo más que fructosa líquida

Muchas personas desconfían de la miel por su alto contenido en fructosa. Algunos nutricionistas llegan incluso a afirmar que no es mejor que el azúcar blanco. Es cierto que alrededor de un 40 % del peso total de la miel se compone de fructosa. La fructosa es un azúcar que se transforma fácilmente en grasa en el hígado. Se trata de un producto ampliamente utilizado en la industria agroalimentaria -que produce versiones de bajo coste a partir de maíz y de trigo (sirope de trigo)- y al que hoy en día atribuimos una gran responsabilidad en el aumento de la obesidad y la diabetes. No obstante, consumir la fructosa añadida a alimentos industriales no es lo mismo que consumir miel con alto contenido en fructosa. 

La miel es un auténtico alimento natural que ha acompañado al ser humano durante toda su existencia. Se ha ganado un sitio en nuestra mesa y merece que la conozcamos mejor.


El origen de la miel

Las abejas liban las flores para recolectar su néctar, un líquido rico en azúcar que almacenan en su interior y que transportan a la colmena. La miel se elabora dentro de la colmena en una actividad colectiva que consiste en tragar, digerir y regurgitar el néctar repetidamente, expulsándolo del tracto digestivo. Tras varios ciclos de este tipo, el néctar se transforma en miel, que posteriormente se recalienta, gracias a la actividad de las abejas, para evaporar el exceso de agua. Su composición y sus propiedades nutritivas dependen del origen del néctar y, por lo tanto, de las flores próximas a la colmena. La composición habitual de la miel es la siguiente: 

- Un 82 % de su peso son azúcares. 

- De un 30 a un 50 % es fructosa, siendo las mieles más líquidas las que tienen un contenido de fructosa más elevado. 

- Contiene vitaminas y minerales en pequeñas cantidades. 

- Contiene una mezcla diversa de antioxidantes. 

- También contiene peróxido de hidrógeno (agua oxigenada, extremadamente oxidante y antiséptica). 

- Y finalmente contiene enzimas, ácidos orgánicos, aminoácidos y péptidos.

La miel contiene cantidad de componentes poco habituales e interesantes para la salud 

Sobre la miel se han llevado a cabo más de 4.000 estudios científicos, que demuestran que tiene propiedades cicatrizantes y antibacterianas cuando se aplica sobre la piel. Actúa contra unos sesenta gérmenes y contra determinadas cepas de bacterias multirresistentes a los antibióticos. Resulta especialmente útil para combatir las infecciones por E. Coli, Staphyloccocus aureus, Helicobacter pylori y Salmonella.

Sus virtudes provendrían, en primer lugar, de su composición: por su acidez, impide que las bacterias se desarrollen; tanto es así que es capaz de atraer y absorber el agua que éstas necesitan para vivir. Contiene también peróxido de hidrógeno (antiséptico y antifúngico) y defensinas, unos péptidos capaces de inhibir el crecimiento de los gérmenes pero, sobre todo, flavonoides y numerosas enzimas que “digieren” los microorganismos, destruyéndolos. La miel es, por tanto, una sustancia viva y sumamente activa, por lo que no es de extrañar que por sí sola sirva de remedio para un gran número de enfermedades en el ámbito de las infecciones otorrinolaringológicas, gastrointestinales y cutáneas.

Efectos de la miel en la composición de la sangre 

Cuando usted come miel, seguramente es muy consciente de que se trata de un producto que tiene un contenido muy elevado de azúcares y calorías. Es normal que se pregunte si esto supone para usted un riesgo de aumento de peso o de incremento de las tasas de azúcar o de triglicéridos en sangre. Se ha realizado un estudio al respecto en 48 personas diabéticas. Y seguro que le sorprenderá saber que aquellas que consumieron miel durante 8 semanas experimentaron pérdida de peso y un descenso de sus tasas de triglicéridos y de colesterol total. Sin embargo, su tasa de HbA1c (hemoglobina glicosilada) había aumentado, lo que es malo. 

La tasa de hemoglobina glicosilada determina las concentraciones medias de glucosa en sangre en los últimos dos meses. Es una dato de mayor valor diagnóstico y pronóstico que el simple análisis de azúcar en ayunas (glucemia). Su valor normal se sitúa entre 5,5% y 6%. (2) Otro estudio realizado en tres tipos de personas -sanas, diabéticas o con hiperlipidemia (exceso de grasa en la sangre) revela que la miel:
 Aumenta en menor medida la glucemia que la dextrosa (glucosa) y la sacarosa (azúcar de mesa, sintetizada químicamente a partir de moléculas de glucosa unidas a fructosa).

Reduce la tasa de proteína C reactiva, un marcador de inflamación y de riesgo cardiaco. 

Reduce las tasas de colesterol y de triglicéridos. 

Reduce también la tasa de homocisteína, otro marcador sanguíneo asociado al riesgo de enfermedad cardiovascular. 

Los antioxidantes de la miel

La miel no procesada contiene abundantes antioxidantes que podrían tener grandes efectos beneficiosos para la salud. En términos generales, el consumo de antioxidantes en la dieta se asocia a un mejor estado de salud y a un menor riesgo de enfermedades. Algunos estudios realizados en seres humanos revelan que la miel de acacia aumenta la tasa de antioxidantes en la sangre.

Elija una miel oscura 

Solemos sentirnos naturalmente atraídos por el color dorado de la miel, y tendemos a pensar que una miel clara o incluso blanca es mejor. Sí es cierto, por ejemplo, que la miel de lavanda es muy clara y cremosa, y que además es exquisita. Sin embargo, hay que tener en cuenta el contenido en antioxidantes de la miel. Asi, los antioxidantes pueden oscilar en una escala de 1 a 20. En general, las mieles más oscuras, como la miel de castaño, superan al resto en términos nutritivos. Hoy en día, en Norteamérica, la miel de alforfón (o trigo sarraceno) canadiense es la más codiciada por sus propiedades terapéuticas. Es una miel marrón y densa, espesa y característica que desprende aromas y olores a madera y a tierra, a pesar de que su olor inicial es relativamente discreto. 




En conclusión:

Miel: sólo si no se tiene propensión a la diabetes

¿Debe consumir miel? Le corresponde a usted decidirlo y, como en otras muchas cuestiones de nutrición, depende del tipo de miel, pues el índice glucémico de la miel puede ser de bajo a elevado en función de la miel de la que se trate. Pero sobre todo depende de usted. Si tiene buena salud, es una persona activa, y no tiene propensión a la diabetes, la miel le sentará bien siempre que la consuma con moderación (por ejemplo, en el desayuno). Por el contrario, las personas con sobrepeso y con tendencia a consumir abundantes dulces y azúcares (pan, pasta, patatas y bollería) deberían evitar la miel. Pero si hay que elegir entre comer bombones o miel, mejor decidirse por una cucharada de este producto natural fabricado por las abejas. Si va a hacer repostería, plantéese sustituir el azúcar por miel. Es una excelente alternativa que aportará un aroma complementario y más rico, una textura más fundente y una buena carga de antioxidantes.
publicado en http://saludsanidadbienestar.blogspot.es/

viernes, 8 de mayo de 2015

DE NUCLEO A COLMENA

Cuando el núcleo está suficientemente lleno de abejas por la actividad de la nueva reina, su habitáculo debe adaptarse a la cantidad de individuos de la pequeña colonia. 

El traspaso a una nueva colmena se impone con urgencia. De los cinco cuadro de cera que disponen en el núcleo, se traspasan ordenadamente en la misma situación en que se encontraban hasta su nuevo hogar con diez cuadros inicialmente. Durante sus comienzos, conviene ayudarlas con algo de alimento para que puedan centrar sus esfuerzos en la puesta, la organización y el crecimiento de la colonia.


Colmenas preparadas para recibir los nuevos inquilinos
En el vídeo que se ve acompaña, se muestra parte del proceso seguido.





domingo, 3 de mayo de 2015

EPOCA DE ENJAMBRES


En nuestro territorio durante los meses de mayo y junio es cuando se producen mayor número de enjambres.

En nuestro ánimo como en el de la mayoría de los apicultores, está  minimizar las pérdidas de abejas que se producen por este hecho.

Para ello, facilitamos a nuestras colmenas suficiente espacio para el desarrollo de la colonia, al mismo tiempo que procuramos atemperar la incidencia del calor durante esta época.

Es fundamental, disponer reinas de juventud y fortaleza suficientes para mantener cohesionada la colonia, para ello, deben ser sustituidas de forma natural o con intervención del apicultor al menos cada dos años.

No obstante, existen factores que escapan al control del apicultor, es la naturaleza misma de la abeja, la raza y el instinto los que muchas veces inducen la enjambrazón de las colonias 


Pequeño enjambre recién salido de su colmena

Al principio son totalmente inofensivos

Otros en lugares de más difícil recolección

Normalmente, el primer enjambre que sale de la colmena se vá junto a la vieja reina, cuya capacidad de generación de feromonas y por tanto de cohesión de la colonia, va decayendo progresivamente. Junto a ella, una cantidad de obreras variable, abandona la colonia.
Sin duda, pérdidas importantes para la actividad del apiario, sobre todo porque suelen ser más de uno los enjambres que pueden producirse de cada colmena. 






viernes, 1 de mayo de 2015

NUEVAS COLONIAS

En el mes de Abril se incrementaron el número de colonias de nuestra Explotación.
Se aprovecharon las fuertes "arrancadas" de las existentes para independizar y aislar enjambres nuevos.
También se han aportado algunos núcleos adquiridos desde otras explotaciones apícolas, con el objetivo de incrementar la variabilidad genética y crecer cuantitativamente en el número de colonias.


Buena recuperación tras la invernada

La resistente Cistus Ladanifer "jaras"

Algunos núcleos nuevos

Floración de "San Juanes" en el asentamiento. Lavandula stoechas


La primavera algo escasa de pluviometría

Hay que esperar la evolución de todos ellos y observar el desarrollo y crecimiento de las minicolonias.



martes, 28 de abril de 2015

PATOLOGIA APICOLA

CURSO DE PATOLOGIA APICOLA

En el mes de Abril, tuvimos la oportunidad de asistir al Curso sobre Patología Apícola, organizado por la Asociación Malagueña de Apicultores, y celebrado en la localidad de Colmenar. El docente, muy experimentado en el mundo apícola, D. Alejandro García Samanes, compartió con todos los miembros del grupo sus vivencias y conocimientos del mundo de la Apicultura.

En estos cursos, además del componente estrictamente técnico, se comparten experiencias y manejos con otros apicultores, lo que supone en muchos casos una aportación y caudal de conocimientos que merecen la pena. 



Durante las prácticas en el campo

Sala del Museo de la Miel donde se dieron las clases teóricas

Algunos compañeros del grupo.


Ya nos gustaría no tener que utilizar nunca estos conocimientos sobre patología en nuestros colmenares, pero es absolutamente necesario conocer los distintos tratamientos y enfermedades que pueden padecer las colonias para poder ponerles remedio de la forma más eficiente posible.

En este sentido Mimiel, ha tratado durante esta primavera todas sus colonias con Timol. Es un producto de origen totalmente orgánico, autorizado en apicultura ecológica con nula transmisión a la cera o a la miel.